Después de meses, te merecías esta entrada más que nadie.
Querido Casper, el día que te fuiste me dejaste rota ya que fue sin ningún aviso. Te fuiste con solo 4 años y toda una vida por delante, desde ese momento me di cuenta de que tengo que vivir la vida más intensamente y que tu has sido un ejemplo de valentía.
Tenías mil miedos pero intentabas afrontarlos de la mejor manera posible, ahora la que tiene mil miedos soy yo e intento ser fuerte y valiente como lo fuiste tú en su día.
Donde todos veían a un perro yo veía a un miembro de la familia más.
El día de tu partida se me quedó grabado en la cabeza, cerraba los ojos y me atormentaba la idea de que al abrirlos no estuvieras ahí, quería que todo fuera una pesadilla, que no fuera real, quería seguir sintiendo tu olfato y oyendote ( incluso oír tu fatiga o tus ronquidos) pero no, no fue así. Durante meses he escuchado tu respiración y tus patitas por el pasillo, pero nunca más te he vuelto a ver, todo ha sido mero hecho de mi imaginación.
Espero que estés donde estés vivas feliz, libre, sin miedo.
Te quiero ahora y siempre, en la memoria nadie muere y yo te recordaré siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario